jueves, 3 de abril de 2014

Estrategias De Prevención

¿Como Prevenir El Síndrome De Bunout?

El sano disfrute de la nada

El estrés y el poco descanso hizo que un
diseñador brasileño sufriera el Síndrome del Quemado. Como respuesta, impulsó un movimiento para desenchufarse de todo.
Relax. La "vida lienta" surgió como respuesta a la corriente que vinculaba al éxito con el tener y hacer más.
30 mar 2014
Son tiempos vertiginosos. Apenas hay tiempo para levantarse y aprontarse, dejar los hijos en la escuela, ir a trabajar y agendar las reuniones para las 13.00, 13.45 y 14.17. El celular suena -como todo el santo día- para avisar un contratiempo y ya hay que coordinar para que alguien pase a recoger a los nenes. Hay necesidad de hacer tiempo extra en la oficina, como alternativa a llevarse el trabajo a la computadora de la casa, previo uso de la tablet para no perder tiempo durante el trayecto. Preparar/comprar/improvisar una cena, organizar el día de mañana y prepararse para disfrutar, con suerte, de unas módicas seis horas de sueño. Todo esto sin dejar de estar atento al Facebook, Twitter o cualquier cosa que indique qué está pasando, qué pasaría, adónde voy y adónde debería ir. En medio de toda esta locura, lo más revolucionario es hacer absolutamente nada.

 El Club de Nadismo -traducido del portugués Clube de Nadismo

es un movimiento creado por el diseñador brasileño Marcelo Bohrer, quien viviendo en Londres sufrió del Síndrome del Burnout -Síndrome del Quemado- producto del estrés. A causa de ello, se le ocurrió llevar adelante esta iniciativa que puede resumirse en hacer absolutamente nada -no atender el celular, no mirar el reloj, no hacer ningún esfuerzo, en lo posible no pensar- durante por lo menos una hora, sin culpas ni prisas. Algo así como el Movimiento Slow (lento) pero llevado a su máxima expresión. Formado en el año 2006, los adeptos a esta corriente se reunían en lugares tranquilos, preferentemente parques, a hacer fiaca sin ningún complejo. Si no pueden ir al lugar concertado, directamente ponían su switch personal en off en el lugar más cómodo que tuvieran a mano.

El Nadismo ya tiene unos 7.000 miembros en Brasil. Allí ya tienen un "día oficial", 13 de diciembre, y presencia en todos los Estados. Sus mayores feudos son Porto Alegre -ciudad natal de Bohrer y San Pablo, inmensa urbe donde detenerse a ver la vida pasar es casi imposible. El fenómeno ya tuvo un par de réplicas internacionales: Londres y Nueva York (no en vano otras dos gigantescas y agobiantes metrópolis), donde ya se habla de Nothingism Club.

Equilibrio.

Más allá de que el Nadismo (nombre también de una corriente literaria colombiana) pueda parecer una versión esnob de la vagancia lisa y llana, hacer verdadera pausa es más una necesidad que un privilegio, incluso en estos tiempos veloces y consumistas, donde el éxito está vinculado a la capacidad de producir (lo que sea). "Un poco de ocio, de mirar el techo un rato hacer actividades que nos den placer son absolutamente necesarios. Recargar nuestro cerebro nos conecta con nosotros y con los demás. Nos da la energía necesaria para continuar con nuestras obligaciones sin desgastarnos y contribuye también a conectarnos con nuestro mundo interior", dice la psicóloga Mariana Álvez Guerra, especializada en Psicología Positiva.

La psicóloga social Verónica Massonier, vinculada también al mundo empresarial por sus consultorías, dice que esta tendencia surge como reacción a un modelo que vinculaba el éxito con el hacer y tener más, y hasta menospreciaba el tiempo para dormir. El tema es que ese vértigo comenzó no solo a pasarle facturas a la salud de los individuos sino también a la vida social. "Eso fue una señal de que se estaba ante el límite: no podíamos continuar por ese camino si deseábamos vivir una vida más o menos larga y satisfactoria". En una especie de manifiesto subido a su página web (www.clubedenadismo.com.br), Bohrer apunta alto y dice que lo que propone el Nadismo es una importante "transformación cultural": "La conciencia de que hacer nada no es perder el tiempo sino una forma muy valiosa de aprovecharlo. Así, literalmente sin hacer nada, aprendemos a desacelerar y vivimos mejor". En ese mismo portal se subraya una palabra clave: equilibrio. Así, esos momentos de no hacer funcionan como contrapeso para el estrés.

Massonier insiste con el concepto del cambio de mentalidad como contexto que habilita esta tendencia, al tiempo que subraya su carácter provocador. "El Nadismo es una señal de esta corriente de cambio. Como todos los movimientos testimoniales, plantea un choque con la corriente mayoritaria y lo hace a través de acciones que generan visibilidad. No es el primero; hace algunos años se habla del Movimiento Slow. Lo interesante de esta propuesta es que maneja algunos códigos de nuestro tiempo: la ironía (con un espíritu de juego y desafío), el concepto de movimiento en red (con las propuestas que convocan a movidas públicas a través de redes sociales) y la idea de incluir una aplicación para teléfonos celulares que se puede descargar (y que, en otro gesto de ironía, pone en silencio al propio celular durante un rato)".

En Práctica.

La consigna suena gloriosa. La propia cuenta en Facebook del Nadismo está llena de fotos envidiables de gente tirada en parques, jardines y playas. Postales que ilustran cielos, mares y copas de los árboles desde una inconfundible perspectiva horizontal. No es cuestión de pasarse para el otro lado. "No hacer absolutamente nada de nada atenta contra la autoestima", recuerda Álvez Guerra. "Aunque la consigna es positiva, sí creo que es difícil implementarla en la rutina; si la familia no trabaja en equipo se puede volver muy complejo", sostiene esta psicóloga y vuelve a enfocar en la realidad pura y dura: "Yo puedo tener toda la voluntad de tener unos minutos para mí, pero si tengo que cocinar, bañar al nene, limpiar la casa, se va a complicar sin ayuda".

Mientras, los cultores del Nadismo (que aún no llegó a Uruguay como movimiento) siguen convocándose por redes sociales a tirarse a pasar el rato en los parques; en Porto Alegre el punto de encuentro suele ser una plaza municipal. Una colchoneta y a desenchufarse. Aunque se fija una hora de inicio, esta es bastante flexible; total, el que llega tarde no se ha perdido de nada.

LOS 4 MANDAMIENTOS DE UNA BUENA FIACA

El Nadismo se basa en cuatro premisas base para que cualquiera pueda disfrutar de la mejor manera su momento de no hacer absolutamente nada.

- STOP AND ENJOY. 

"Este tiempo es suyo para que usted disfrute y no haga nada, sin prisas. Pueden ser algunos minutos, media hora, la tarde entera. Eso no importa. Sí debe ser un tiempo `perdido` haciendo nada. No se preocupe del reloj. Detenga todo y simplemente aproveche ese tiempo".

- ENTRÉGUESE. 

"Abandónese a la intención de hacer nada. Olvide cualquier meta, el Nadismo no tiene ningún propósito. Tampoco hay una técnica para `nadear`, ¡el nadismo es free style! Usted simplemente está tirado, en total pasividad, como una planta o una piedra. Por caso, cuando menos se esfuerce, mejor será su práctica de nadismo. ¡Sea totalmente inútil! Entréguese sin hacer nada y disfrute ese relax".

- SOSIÉGUESE.

 "Privilegie el silencio y la inmobilidad. Apague la PC, el notebook y el celular. Desconéctese y váyase a un lugar tranquilo, donde nadie lo pueda molestar. Cierre la boca y acomódese. En un buen nadismo no pasa nada, usted está quieto y el mundo continúa girando".

- OBSERVE. 

"Esté de ojos abiertos observando pasivamente el mundo a su alrededor. Muchos pensamientos surgirán en su cabeza, pero usted no tiene que hacer nada con ellos. Cuide de no caer en la trampa de ganar tiempo con pensamientos `productivos`". Fuente: www.clubedenadismo.com.br






Debido al elevado número de consecuencias, tanto personales y familiares como sociales y laborales que produce el burnout, el estudio de su tratamiento o prevención es un aspecto fundamental.

Por ello, proliferan los estudios centrados en las estrategias de afrontamiento que a nivel individual y/o grupal  que puedan ejercer los profesores a la hora de enfrentarse al burnout. Este tipo de entrenamientos (tratamiento) se realizan normalmente en talleres con profesores que se reconocen como afectados por el síndrome  o en profesionales que,  deciden por propia iniciativa aprender mecanismos que le permitan afrontar adecuadamente el estrés laboral.

Tradicionalmente, se agrupan las técnicas utilizadas en tres categorías: individuales, grupales y organizacionales.

Estrategias de intervención individuales:


Aquellas que se centran en reducir la experiencia emocional del estrés causado por diversos factores.A nivel personal las técnicas de afrontamiento son muy variadas.

En cuanto a las técnicas generales, la prevención de este síndrome se efectúa través de la organización y reestructuración del tiempo extralaboral. El objetivo por tanto, consiste en incrementar en el individuo una serie de recursos personales de carácter genérico.

Las más asequibles y eficaces son las siguientes:
 

-       Desarrollo de un buen estado físico (higiénico, dietético y físico).

-        Dieta adecuada

-       Apoyo social (relaciones)

-       Distracción y buen humor

-       Visión positiva

-       Actitud psicológica: reconocer la situación y las propias actitudes

-        Auto confianza

-       Información adecuada

En relación a otro tipo de técnicas, las más utilizadas en el ámbito educativo son las de corte cognitivo-conductual aunque también encontramos técnicas psicodinámicas y las centradas en el ejercicio físico.

Las técnicas conductuales se centran en enseñar a desconectar del trabajo y separar la vida personal y familiar de la laboral, utilizando técnicas para mejorar la ejecución del trabajo intentando que sea eficaces en el mínimo tiempo posible.

De este modo, estas técnicas conductuales se basan en promover conductas adaptativas mediante la sustitución o erradicación de aquellas conductas disfuncionales o generadoras de malestar o estrés. Son las siguientes:

Entrenamiento asertivo

Pretende el desarrollo de la autoestima para que la persona consiga conducirse de una forma asertiva, es decir, con una mayor capacidad para expresar sentimientos, deseos y necesidades de forma libre y dirigida al logro de los objetivos de la persona respetando los puntos de vista del otro.
Entrenamiento en habilidades sociales: Consiste en la enseñanza de conductas que tienen mayor probabilidad de lograr éxito a la hora de conseguir una meta personal y a conducirse con seguridad en situaciones sociales se utiliza el role-playing.
Técnicas de resolución de problemas: Desarrollada por D’Zurilla y Goldfried (1971), ayuda a la persona en la toma de decisiones, a decidir las soluciones más adecuadas a un problema. Consta de varios pasos:
-       Identificación del problema.
-       Búsqueda de posibles soluciones.
-       Análisis y ponderación de las alternativas.
-       Elección de los pasos que se han de dar para la puesta en práctica.
-       Evaluación de los resultados obtenidos con la solución elegida.

Modelamiento encubierto. 


Técnica creada por Kazdin y Cautela (1971). Destinada a cambiar secuencias de conductas que son negativas para el individuo y aprender conductas satisfactorias. El sujeto practica en la imaginación las secuencias de la conducta deseada para adquirir cierta seguridad y poder llevarla a cabo en la vida real con eficacia.

Moldeamiento

Técnica mixta que consiste en el reforzamiento positivo para las aproximaciones y en la extinción operante para las incorrectas.
Técnicas de autocontrol: El objetivo de estas técnicas es desarrollar en el sujeto el control de la propia conducta , para regular las circunstancias que la acompañan. Son muy útiles en el manejo del estrés así como en la prevención.
Las técnicas psicológicas de orientación cognitivo-conductual,  tienen como objetivo cambiar el pensamiento, modificar las evaluaciones erróneas o negativas en función de los recursos de la persona, para afrontarlas y facilitar una reestructuración de los esquemas cognitivos. Algunas de ellas son:

Reorganización cognitiva

 Intenta ofrecer vías para que una persona pueda reorganizar la forma en que percibe una situación. Para poner en funcionamiento esta técnica se utilizan estrategias de redefinición, cuyo fin es sustituir las interpretaciones inadecuadas de una situación por otras que generan respuestas emocionales y conductas positivas más adecuadas. Reevaluación.

Modificación de pensamiento automático

Los pensamientos automáticos son espontáneos tienden a ser dramáticos y son difíciles de desviar. La intervención se realiza a través del autorregistro de los pensamientos que surgen y la posterior evaluación y reflexión del sujeto que, tomando conciencia, de estos pensamientos automáticos podrá desestimar su importancia.
Modificación de pensamientos deformados: Manifiestan una tendencia a relacionar todos los objetos y situaciones con uno mismo y ampliar esquemas de generalización, de magnificación o de polarización en la interpretación de la realidad. La intervención consiste en lograr una descripción objetiva de la situación eliminando las distorsiones que son sustituidas por pensamientos o razonamientos lógicos.

Desensibilización sistemática

Desarrollada por Wolpe (1985), con esta técnica se intentan controlar las reacciones de ansiedad o miedo ante situaciones que resultan amenazadoras para la persona, se aplica junto a la técnica de relajación de Jacobson. El individuo en un estado de relajación, progresivamente se va enfrentando a situaciones reales o imaginarias que van en orden creciente en cuanto a la amenaza que supone para el sujeto (se aplica también en situaciones de miedo, ansiedad, déficit en habilidades sociales).
Inoculación del estrés: Creada por Meichenbaum y Cameron (1974). La metodología es similar a la anterior pero introduce técnicas de respiración y relajación y se aplica más específicamente en situaciones de estrés. Se crea una lista en la que aparecen recogidas las situaciones estresantes. En orden progresivo, de menor a mayor grado de estrés, el individuo irá imaginando esas situaciones posteriormente, se le entrena en el desarrollo de una serie de pensamientos para afrontar el estrés que empiezan a sustituir los anteriores pensamientos estresantes. Se utiliza mucho el rol- playing. El último paso consiste en la aplicación de la técnica a situaciones reales.

Detención del pensamiento

 Esta técnica se dirige a la modificación de pensamientos negativos reiterativos que conducen a alteraciones emocionales y dificultan la solución de problemas. Cuando aparece una cadena de pensamientos repetitivos negativos, se intenta evitarlos mediante su interrupción brusca (o dando un golpe en la mesa o diciendo basta,…). Estos pensamientos se sustituyen por otros más positivos y dirigidos al control de la situación, la lógica de esta técnica se basa en el hecho de que un estímulo tiene que ser suficientemente potente para atraer la atención sobre él haciendo que se deje de prestar atención a los pensamientos en curso.
También, aparecen técnicas de tipo físico que actúan sobre los efectos fisiológicos del estrés y del burnout (insomnio, taquicardia, inquietud psicomotora y otras respuestas psicosomáticas propias de la ansiedad).

Algunas de estas técnicas son:


Técnicas de relajación física

La relajación intenta aprovechar la conexión directa entre el cuerpo y la mente y a través de ella la persona puede reducir sus niveles de tensión psicológica y física.  Las más utilizadas son la relajación progresiva de Jacobson y el entrenamiento autógeno de Schultz.
Técnicas de control de respiración: facilitan, de una forma adecuada, el aprendizaje de un modo de respirar que en una determinada situación de estrés puede permitir a la persona afectada una adecuada oxigenación del organismo que redundará en un mejor funcionamiento de los órganos corporales y un menor gasto energético (efectos beneficiosos sobre irritabilidad, fatiga, ansiedad…).

Técnicas de relajación mental o meditación

 La práctica de la meditación estimula cambios fisiológicos de gran valor para el organismo. Pretenden que la persona sea capaz de desarrollar sistemáticamente una serie de actividades que le permitan concentrar su atención y desconectar de la actividad mental cotidiana y sobre todo de aquellas situaciones que puedan ser fuente de estrés. Control sobre mente y cuerpo.
El bio-feedback o biorretroalimentación: Es una técnica de intervención para el control de estrés de intervención cognitiva que busca efectos a nivel fisiológico. Su objetivo es el control voluntario sobre ciertas actividades y procesos de tipo biológico. A partir de la medición y el registro que permite llevar un autocontrol: aumento de la frecuencia cardíaca, cefaleas, etc.
Estrategias de intervención grupal:

Centradas principalmente en la búsqueda de apoyo social, ya sea a nivel familiar, amigos o compañeros, los grupos de apoyo, la escucha, el apoyo técnico y emocional influyen en gran medida, en la prevención y tratamiento del burnout.

Las estrategias de intervención grupal no dejan de ser las mismas técnicas presentadas en el apartado anterior, solo que aplicadas en grupo a un conjunto de profesores. Esta forma de trabajo adopta el formato de pequeños seminarios ofertados principalmente por las propias instituciones educativas. Su problema fundamental es que se trata de actuaciones puntuales en las que no se suele hacer un seguimiento al profesor ni hablar de aspectos específicos que afecten de forma individual al docente. Tan solo, se suelen enseñar técnicas como la relajación, resolución de problemas, debates en grupo sobre los principales problemas, etc.

Estrategias organizacionales:


Bajo esta denominación se encuentran todas aquellas estrategias que desde la administración educativa se pueden desarrollar para paliar algunas de las fuentes de estrés. Son medidas generales cuya implantación minimizaría los efectos del burnout y actuaría como prevención del mismo. Una de ellas es aumentar la formación de los profesionales.

Es evidente que si un profesor antes de incorporarse a su función docente tuviera una formación adecuada sobre estrategias y comportamientos que le puedan ayudar a enfrentarse con la multitud de problemáticas que pueden sobrevenir en un día normal de trabajo, su respuesta ante situaciones problemáticas o generadoras de estrés disminuiría.

Algunas medidas organizacionales son la reducción de la carga de trabajo, aumentar la participación de los trabajadores en la toma de decisiones, fomentar redes de apoyo entre los compañeros, ocio, desarrollo personal y profesional y aumentar las recompensas y reconocimientos al profesor.

A pesar de que las características organizacionales, están consideradas como un factor determinante en la aparición del burnout, su modificación o cambio se hace prácticamente inviable sin apoyo de la administración educativa. Esta situación conlleva que estas propuestas no se hayan desarrollado por impedimentos organizativos de la política educativa. En definitiva, son propuestas que pueden mejorar la función docente pero se precisan pruebas piloto en algunos centros o modificaciones importantes en la administración pública para que pudieran desarrollarse y así demostrar empíricamente su efectividad.



Prevención

El trabajo en prevención afecta a decisiones políticas y económicas existiendo un posicionamiento poco realista de las administraciones respecto a la situación actual de la educación. No se responde a las demandas de incrementar los pocos medios materiales y humanos actuales, existiendo un bajo reconocimiento de los estudios científicos que corroboran con datos las consecuencias negativas de estos déficits.

Esta situación implica una baja actuación por parte de los poderes públicos en la prevención de este fenómeno. Es necesario una actuación de base desde la administración pública centrada en el reconocimiento público de la labor docente, la vuelta a una imagen positiva del profesor, el balance entre las políticas educativas y la realidad, así como la autonomía de los centros.

Otros aspectos destacados son la provisión de recursos personales y materiales para poder adaptarse a los cambios que generan las necesidades sociales y políticas, analizar la carrera profesional y vida laboral del profesor (remuneración económica, posibilidad de promoción, etc.) y revisar las funciones de la escuela y de los profesores.

También destacar la participación de los profesores en las decisiones de los centros y en las políticas educativas, potenciar el trabajo en grupo así como mantener adecuadas relaciones interpersonales entre los compañeros y crear servicios de apoyo y asesoramiento al profesorado, que les ayuden mediante programas de prevención y reducción del estrés, ya que, existen formas diferentes de afrontar las situaciones y circunstancias estresantes. Algunas buscan modificar la situación que causa estrés, mientras que el objetivo de otras es reducir los sentimientos de estrés asociados a la situación.

Los programas de reducción del estrés buscan desarrollar ambos tipos de habilidades de afrontamiento al estrés mediante una combinación de técnicas. El afrontamiento eficaz es una habilidad que puede aprenderse, al igual que jugar al tenis o hablar un nuevo idioma. Si la persona es consciente de sus pensamientos, sentimientos y reacciones físicas y conductuales, podrá ejercer un control eficaz sobre ellas.

Por último, nombrar el Programa Deusto 14-16  que se basa en el paradigma de Inoculación de estrés de Donald Meichenbaum y pretende desarrollar habilidades de afrontamiento eficaz del estrés en profesores de ESO ( Que son los más afectados).

Incluye las siguientes unidades:

Habilidades de relajación.
Estrategias de control del dialogo interno.
El procedimiento de inoculación de estrés.
Mejora del autoconcepto docente.
Técnicas de disputa y debate de creencias negativas.
Habilidades de comunicación y resolución de conflictos.
Cada unidad incluye diversos ejercicios de adquisición y aplicación de las habilidades de afrontamiento así como tareas para casa.

Libros Y Revistas Sobre Investigación

Libros Y Revistas Sobre Investigación 











Noticias Sobre El Síndrome De Burnout

Noticias Sobre El Síndrome De Burnout

"ENSEÑAR Y APRENDER NO DEBE SER UN SACRIFICIO"

Escrito por Mariana Otero
Publicado el Viernes, 28 Marzo 2014 15:23
Adelia Setto y Sonia Vigliente son parte de la Fundaciòn Añil, que presentan el seminario Resiliencia en la Escuela: Cómo ciudar al docente.

"Si queremos cuidar a la infancia y a la adolescencia en situación de aprender, hay que cuidar al que está en situación de enseñar". Cuidar al docente: esa es una de las premisas con las que trabaja en resiliencia la Fundación Añil, y es la base del cuarto seminario de "Resiliencia en la Escuela: Cómo cuidar al docente", que comienza el 26 de abril.

Adelia Setto, presidenta de Añil, y Sonia Vagliente, psicóloga y parte del equipo de la Fundación, aseguran que hay cuestiones sociales que pueden ser factores de riesgo para el docente y que para prevenir situaciones de malestar y estrés, lo mejor es promover las fortalezas de los maestros y las capacidades creadoras para transformar los problemas en oportunidades. El trabajo desde la resiliencia, en este sentido, busca acompañar a los docentes para que vean lo que poseen y no lo que les falta. O, en otras palabras, se conozcan y se cuiden para hacer lo propio con los demás.

¿Qué situaciones son las que provocan mayor estrés en los docentes? ¿El malestar se ha incrementado en los últimos años?

A.S.Notamos en muchos docentes que la necesidad de atender cursos o grados numerosos es un factor de cansancio. Vemos que esos docentes tienen un alto nivel de autoexigencia. Además, la inclusión de la diversidad, hecho que es altamente positivo, puede transformarse en un factor de estrés teniendo en cuenta que no hubo una preparación previa en esos docentes. El mismo hecho de tener maestros integradores en el aula, más allá de ser un hecho feliz para los niños y para los docentes, está pasando por una etapa de adaptación a estos cambios.

 El docente a cargo del aula tiene que experimentar adaptaciones aceleradas. Así, la mayoría de los docentes se esfuerzan en cumplir con todo; a veces, a costa de su propia salud.
S. V. No se puede generalizar en relación a las situaciones que provocan mayor estrés en los docentes, porque de lo contrario estaríamos negando nuestra posición de trabajo que refiere a que cada docente posee su propia subjetividad y su modo particular de enfrentar situaciones y contextos. Así, lo que puede resultar estresante para un docente, puede no ser significado de la misma manera por otro. No obstante, hay cuestiones sociales, que responden también a un tiempo y una cultura, que podemos identificar como factores de riesgo. Tales son, por ejemplo, el número de alumnos por grupo. Grados y cursos muy numerosos dificultan al docente la posibilidad de mirar capacidades individuales que favorecen el desarrollo del proceso de aprendizaje, al igual que no poder advertir dificultades que a veces permanecen invisibilizadas. No poseo datos estadísticos con respecto al incremento del malestar en los últimos años. Sí podemos afirmar que han desaparecido algunos paradigmas en relación a lo que se espera del docente, desde una función idealizada, lo cual le ha permitido expresar más su malestar que antes permanecía oculto.

¿Cómo pueden enfrentar esas situaciones? ¿Con qué herramientas lo hacen habitualmente, y cómo deberían hacerlo para no enfermarse en el intento?


A. En Añil abordamos esta problemática desde el paradigma de la resiliencia, lo que equivale a acompañar a cada individuo a que pueda mirar en profundidad lo que posee y no lo que le falta en cada situación de la vida. El trabajo de capacitación en resiliencia con los docentes , consiste en ayudarlos a que promuevan sus propias fortalezas y sus propias capacidades creadoras; es un proceso de entender que el acto de enseñar y de aprender no debe ser un sacrificio sino una situación de crecimiento y de regocijo; de otro modo, la práctica siempre terminará siendo un hecho desgastante.
S. Si bien cada docente posee sus propias herramientas, es necesario muchas veces que pueda contar con un tiempo y un espacio para descubrirlas. Desde la resiliencia decimos que esas herramientas son los pilares de resiliencia, específicamente en el caso del docente, la creatividad, en primer lugar, para tratar de transformar un problema en una oportunidad; el sentido del humor, la empatía...


¿Cómo se pueden prevenir situaciones de bullying en las escuelas? ¿Son muy comunes estas situaciones?


A. En la medida que el personal docente pueda tener, desde la resiliencia, conciencia de lo que tiene como potencial personal y de lo que puede, también tendrá más objetividad al momento de actuar en cada caso. Poder advertir un hecho de violencia en sus comienzos, aprender a delegar y compartir responsabilidades, son maneras de hacer prevención. Siempre decimos que es poco factible contener a otros sin la auto-contención, y por lo tanto, en los casos de bullying es poco factible abordar situaciones muy difíciles, sin experimentar instancias de autocuidado y conocimiento de los propios límites. Conocemos de sobra que los casos más extremos de bullying se presentan en jóvenes que ya habían dado muestra de sufrimiento sin que éstos hayan sido mirados de manera preventiva. Para cuidar de la infancia o la adolescencia es necesario el auto-cuidado de los cuidadores.
S. Trabajar con los alumnos con sus propios pilares, la empatía sobre todo, es una buena manera de prevenir el bullying. Construir resiliencia comunitaria, capitalizando las posibilidades del grupo en torno a objetivos consensuados. Promover expresiones artísticas que permitan a todos encontrar un lugar. Trabajar sobre valores comunitarios como la solidaridad y el respeto. Es necesaria una actitud al respecto de toda la comunidad educativa, que se vea reflejada en los adultos.


¿Cómo afecta al ámbito escolar el burnout, el cansancio físico y espiritual de los docentes?

A. De hecho, un maestro en situación de fragilidad, no sólo afecta al rendimiento en el proceso de enseñar sino en la capacidad de poder mirar con objetividad e implementar las acciones correctas para con los alumnos y para con ellos mismos. Si queremos cuidar a la infancia y la adolescencia en situación de aprender, también debemos cuidar a la persona en situación de enseñar. Repito, el acto de enseñar y aprender debe ser un acto que aporte riqueza y alegría, de lo contrario, en un punto, colapsa desde el cuerpo o desde las emociones.
S. El burnout afecta al ámbito escolar en tanto sus consecuencias, como enfermedades que involucran el cuerpo, como la gastritis, o el estado psíquico, como el ataque de pánico, no permiten desplegar la función de un modo plancentero, restándole calidad al acto educativo.
Seminario "Cómo cuidar al docente"

El 26 de abril comienza el Cuarto Seminario de "Resiliencia en la Escuela, Cómo cuidar al docente", que propone estrategias de autocuidado que promueven las fortalezas de los docentes. El objetivo es que los educadores utilicen sus propios recursos y encuentren soluciones posibles; eviten el cansancio y el deterioro.
Durante el curso pondrá especial dedicación a temas como síndrome de burnout, bullying, discriminación y violencia, con enfoque de resiliencia. También se agregó el módulo de Primera Infancia, destinado a docentes maternales.
Está dirigido a toda la comunidad docente: primarios, secundarios, directores de escuelas, maestros integradores, preceptores, docentes hospitalarios y domiciliarios, psicólogos psicopedagogos y estudiantes avanzados de carreras vinculadas con la educación.



EL 'BURNOUT' SUFRE AGOTAMIENTO EMOCIONALEl 65% de los profesores padece el síndrome del 'quemado'

El síndrome se puede superar, y la mejor manera de afrontarlo es contar con la ayuda y el asesoramiento de un psicólogo MURCIA, 8 Jul. (EUROPA PRESS) -

 investigadores de la Universidad de Murcia (UMU) han constatado que el 65% de los profesores de Primaria, Secundaria y Bachillerato sufre el denominado síndrome del 'burnout' o alguno de sus episodios más tempranos. Este trastorno, que se traduce literalmente como estar 'quemado' o 'carbonizado', implica un agotamiento emocional que se desarrolla como resultado de una relación personal "dura, intensa y frustrante" con alumnos o compañeros.

 En concreto, el 12% de los docentes padece el síndrome de forma "evidente", y otro
53% tiene una tendencia o riesgo objetivo de sufrirlo, según los resultados de la investigación desarrollada por el grupo de Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico de la UMU tras someter a examen a 95 profesores de estos niveles educativos.  Los profesores 'quemados' presentan una serie de síntomas inequívocos. Por ejemplo, están agotados emocionalmente, se sienten más fríos, ariscos y cínicos en su relación con los alumnos o el resto de docentes, y no se encuentran realizados en su trabajo, según ha informado a Europa Press el profesor de la Facultad de Psicología de la UMU e investigador principal del grupo, Enrique Javier Garcés.

 Los profesionales de la Educación están muy expuestos a este síndrome porque se ven obligados a tratar a mucha gente y establecer relaciones intensas con ellos durante mucho tiempo. De todas formas la incidencia del 'burnout' es semejante en todos los ámbitos laborales, porque son contextos en los que las interacciones son duras, hay una presión diaria y existe una obligación de colaborar y de entenderse con compañeros o superiores.
 
 Con todo, Garcés aclara que es un error identificar este trastorno con el ámbito
del trabajo. De hecho, puntualiza que este problema puede surgir en cualquier entorno, como en las relaciones de pareja, entre padres e hijos o en el deporte, por ejemplo.

 Para que el 'burnout' llegue a producirse, la relación tiene que ser "intensa y sostenida en el tiempo", explica Garcés. Quien padece el trastorno se siente, básicamente, "agotado", pero más allá de lo físico. La sensación trasciende a un agotamiento mental "provocado por el esfuerzo de mantener la relación continua con esa persona que genera el estrés". Los 'quemados' son personas que lo primero que hacen al despertarse es pensar que se encuentran muy mal, a pesar de no haber hecho deporte o ejercicio físico que lo justifique. El desencadenante de este pensamiento recurrente es el simple hecho de saber que van a ver a la persona con la que mantienen esa relación agotadora.

EL SÍNDROME EN TRES FASES

El 'burnout' se desarrolla en varias fases. En primer lugar, el 'quemado' experimenta un agotamiento emocional y una "fatiga" al verse obligado a ver a la persona que le frustra. Posteriormente, piensa en cómo afrontar la situación, al estar obligado a vivir con la persona que tanto le desgasta.

Se produce entonces un fenómeno que se denomina 'despersonalización', cuando el 'carbonizado' intenta defenderse "emocionalmente" de la otra persona estableciendo un distanciamiento con ella. Por ejemplo, quien sufre el síndrome se va a mostrar menos agradable con su pareja; va a tener la relación "justa" con el compañero de trabajo, o va a establecer, incluso, cierta distancia física con ellos.

La tercera y última fase es la que desencadena el síndrome del 'burnout' en toda su extensión y de forma completa. Los psicólogos llaman a esta etapa 'Reducida realización personal', y se produce cuando el 'quemado' empieza a preguntase "qué hace con esa pareja, con ese jefe o con ese deporte".
Ante esta situación, quienes padecen 'burnout' comienzan a dudar de su propia realización personal, y se dan respuestas como: "yo aquí no progreso nada; no consigo el amor que tenía previsto con mi pareja o no alcanzo el desarrollo profesional que tenía previsto". Esta situación empuja al 'quemado' a sentirse cada vez peor.

Una vía de escape habitual es el abandono, pero Garcés advierte que hay relaciones de las que "no se puede escapar" porque existe una dependencia. Es el caso, por ejemplo, de un trabajo que el 'quemado' necesita para poder comer y mantener a una familia. En estos casos, el 'carbonizado' se suele resignar y el trastorno "va a ir a más". No hay un perfil claro de personas que pueden sufrir potencialmente este síndrome, pero Garcés afirma que tienen más posibilidad de sufrirlo los perfeccionistas, quienes tienen un peor manejo de la ansiedad, los que manejan mal las emociones o los que son altamente competitivos.
Asimismo, hay factores externos que desencadenan el 'burnout' como, por ejemplo, la falta de apoyo sociofamiliar y el hecho de no encontrar refugio al regresar a casa. El trastorno suele aparecer también en personas que no tienen más alternativas u objetivos vitales; y en quienes están demasiado comprometidos con su trabajo hasta el punto de confundirlo con una sumisión o adicción.

Tampoco hay una edad que haga ser más proclive a padecer 'burnout', pero hay estudios que apuntan que, cuanto más joven es una persona, tiene más riesgo de sufrir el síndrome, porque la gente mayor, al final, genera estrategias para defenderse. Por sexos, el 'burnout' se da más entre mujeres. Y es que los hombres son "mucho más primarios" en su forma de pensar, mientras que la mujer "es más compleja" y su gestión de la situación adversa es más complicada, a pesar de que paradógicamente dispone de más herramientas para afrontarla. El 'burnout' puede confundirse con la ansiedad, con la depresión y con el estrés porque son trastornos "primos hermanos". La diferencia, prosigue Garcés, es que el 'burnout' mezcla todos estos elementos conjuntamente. Las últimas investigaciones apuntan, incluso, que el síndrome del 'burnout' es contagioso, porque quien lo padece puede crear un aura en torno a sí mismo que afecta a los que le rodean, según el profesor de Psicología de la UMU, Francisco J. Ortín, que también ha participado en el estudio.

TRATAMIENTO PSICOLÓGICO

 De todas formas, el síndrome no afecta a todas las personas por igual, y se puede contraer o no en función de cómo valora cada individuo la situación adversa, y de la estrategia que cada cual pone en marcha para afrontarla.

La mejor estrategia para afrontar este síndrome, asegura Garcés, es tener un psicólogo que te preste ayuda y te asesore, porque una persona, por sí misma, tiene "difícil" modificar su estrategia de percepción y análisis de lo que está pasando.

El tratamiento del 'burnout' por parte del psicólogo consiste básicamente en modificar los procesos cognitivos del paciente, es decir, cambiar los pensamientos y emociones que le hacen estar agotado. Para ello, se emplea una terapia que consiste en preguntar al paciente por qué la otra persona es tan mala o por qué vive tan mal estas situaciones, con el fin de desentrañar el problema.

El objetivo es hacer ver al 'quemado' que está pensando de forma errónea. Se le hace ver que la persona que le fatiga puede ser mala, y que eso le puede 'cabrear' hasta un punto razonable, pero no hasta el extremo de padecer 'burnout'. A continuación, el psicólogo lleva a cabo un trabajo "conductual" con el paciente encaminado a cambiar sus comportamientos. Y es que si dos personas se están "quemando" como resultado de una relación "tóxica", ambos deben de modificar sus comportamientos. El optimismo, por ejemplo, es una variable protectora contra el 'burnout', puntualiza Ortín. Sin embargo, ser optimista "no consiste en estar de buenas por tener un deseo". Más bien, constituye un "patrón de personalidad". Lo importante, añaden, es que este optimismo "se puede entrenar".

http://www.infosalus.com/actualidad/noticia-65-profesores-padece-sindrome-quemado-20130708103513.html

Vídeos Sobre El Síndrome De Burnout

Vídeos Sobre El Síndrome De Burnout 


BURNOUT LA PANDEMIA DEL SIGLO XXI

El síndrome de Burnout será el mayor problema al que se enfrenten las empresas en relación a sus trabajadores de aquí a 20 años, como ya empieza a serlo el ausentismo por salud y los accidentes laborales con sus inherentes consecuencias en los costos de las empresas..
 Mientras que el estrés se relaciona principalmente con el aspecto físico de los síntomas el burnout afecta tanto lo físico como el aspecto emocional, la motivación y la energía psíquica, lo que redunda en la falta de eficiencia y la productividad.

La desmotivación amenaza al trabajador que sufre esta patología, el cual observa con impotencia que esforzarse más no sirve para conseguir mejores resultados, sino lo contrario. Es inevitable, pues, preocuparse por la rápida y previsible evolución de los trastornos físicos (cansancio, insomnio, dolor de cabeza, mareos, trastornos musculares y digestivos...) y psíquicos (falta de entusiasmo, insatisfacción, depresión...) que lleva aparejados.

Una solución efectiva, natural y a una fracción del costo de los tratamientos convencionales enfocados en la medicina institucional te ofrece el sistema BALANCE Y ARMONIA. Desarrolla mejor nuestro potencial a través del balance de los hemisferios cerebrales, permitiendo una liberación del exceso de estrés crónico lo que modifica la manera en que percibimos nuestro entorno laboral, familiar y personal, generando un bienestar físico, mental y emocional, lo que nos fortalece contra los efectos del estrés pernicioso y el Burnout.


VIU - El síndrome de burnout o del trabajador quemado


La palabra Burnout significa "quemado". Es un trastorno emocional provocado por el trabajo y conlleva graves consecuencias físicas y psicológicas y es el principal origen de la mayoría de las bajas laborales.

El síndrome del Burnout, a veces confundido con estrés laboral, ha sido definido por los especialistas como el nuevo mal del siglo.Entre los síntomas que lo caracterizan, encontramos la astenia, tics nerviosos, temblor de manos, palpitaciones, taquicardias y pinchazos en el pecho, dolores musculares, cefaleas, problemas digestivos, trastornos del sueño e inapetencia sexual entre otros y terminan invadiendo la vida social y familiar del afectado.

Las profesiones relacionadas con el mundo sanitario, de la educación o la administración pública suelen ser las que reflejan más incidencia reflejan. La frustración se produce cuando ven que su trabajo no es productivo y sienten que su trabajo es baldío. Según datos recientes entre el 20% y el 30% de profesores padecen sus síntomas.

miércoles, 2 de abril de 2014

Definición psicológica Síndrome De Burnout

Definición psicológica Síndrome De Burnout  

El «síndrome de quemarse en el trabajo» o burnout es una respuesta al estrés laboral crónico, y cuyos síntomas más característicos son: pérdida de ilusión por el trabajo, agotamiento físico y emocional, actitudes negativas hacia los clientes de la organización y, en determinados casos, sentimientos de culpa (Gil-Monte, 2005).

Este síndrome, aunque con otro nombre, fue descrito por primera vez en el año 1974 por el psiquiatra Herbert Freudemberg.

Sin embargo, fue a partir de los estudios de Maslach y Jackson (1981, 1 985, 1 98ó) cuando esta entidad clínica, cuya individualidad semiológica todavía hoy algunos cuestionan, adquirió verdadera importancia y la definen como «un síndrome de agotamiento emocional, despersonalización y baja realización personal que puede ocurrir entre los individuos cuyo trabajo implica atención o ayuda a personas», como se recoge en la siguiente tabla.

Aspectos epidemiológicos y diferencias según el género


Entre los aspectos epidemiológicos de este síndrome descritos en la literatura médica, aunque no parece existir un acuerdo unánime entre los distintos autores, sí parece haber un determinado nivel de coincidencia para algunas variables que pueden asociarse a la aparición del burnout y que son las que se resumen en la siguiente tabla.

Edad


Aunque la edad no parece influir en la aparición del síndrome, se considera que puede existir un periodo de sensibilización debido a que habría unos años en los que el profesional sería especialmente vulnerable a éste.

Este periodo correspondería a los primeros años de carrera profesional, en el que se produciría la transición de las expectativas idealistas hacia la práctica cotidiana, momento en el que se aprende, en muchas ocasiones, que las recompensas personales, profesionales y económicas no son las esperadas (Atance, 1997).

 Personalidad


En este sentido, parecen ser más vulnerables aquellas personas que tienen acusados rasgos de rigidez, inmadurez, inseguridad, inestabilidad emocional y necesidad de admiración ajena (Fuertes, 2004).


Estado civil

Este síndrome se ha asociado más con las personas que no tienen pareja estable. Parece que los solteros tienen mayor cansancio emocional, menor realización personal y mayor despersonalización que aquellas personas que o bien están casadas, o conviven con parejas estables (Dale y Weinberg, 1989).

Trabajo por turnos
 

La rotación del turno laboral y el horario puede conllevar, según varios autores, la presencia del síndrome. Aunque tampoco existe unanimidad en este criterio en las diferentes profesiones estudiadas, es en el colectivo de enfermería donde se estima que esta influencia puede ser mayor (McCraine et al., 1987).

Años de antigüedad


En cuanto a esta variable, tampoco existe acuerdo, ya que hay autores que señalan dos periodos (el primero lo constituirían los dos primeros años de experiencia profesional y el segundo, a partir de los 10 años de experiencia) como los momentos en los que se produce una menor asociación con el síndrome (Cardinell, 1 981; Seltzaer y Numerof, 1988)

Por el contrario, otros autores encuentran una relación inversa, debido a que los sujetos que mayor burnout experimentan acabarían por abandonar la profesión, por lo que los trabajadores más antiguos serían los que menos niveles de burnout presentarían (Naisberg y Fenning, 1991)

Sobrecarga laboral

Es conocida la relación entre el burnout y esta variable en los profesionales asistenciales, de manera que este factor, que se considera uno de los que más peso tienen, produciría una disminución en la calidad de las prestaciones ofrecida por estos trabajadores tanto cualitativa como cuantitativamente (Jackson et al., 1986; Maslach y Jackson, 1981).

Salario


También el salario ha sido involucrado como otro factor que afectaría al desarrollo
del burnout en los profesionales, aunque tampoco está demostrado en la literatura médica. Según los estudios sobre motivación laboral, no obstante, el salario no constituye un aspecto clave en la motivación una vez que alcanza unos niveles aceptables.

Género
 

La prevalencia de este síndrome se considera que afecta de forma diferente a hombres y mujeres. Sin embargo, al revisar la literatura médica al respecto, aparece, una vez más, división de opiniones en cuanto a la mayor prevalencia de este síndrome en uno u otro grupo.


Este fenómeno ya lo habían advertido Maslach y Jackson (1985), quienes precisaron que en esta dimensión las mujeres son más propensas que los hombres a puntuar más alto, mientras que los hombres son más proclives a obtener puntuaciones más elevadas en la dimensión de despersonalización.

Diversos estudios afirman que los varones son más susceptibles a sufrir el síndrome de burnout (Olivar et al., 1999; Caballero et al., 2001; Bustinza et al., 2000). Pera y Serra-Prat (2002)

 Inicio y fases del burnout


No existe una causa precisa para la aparición de este síndrome; sin embargo, se sabe que el inicio es insidioso, ya que una persona no está libre un día y al siguiente se levanta «quemada», sino que, por el contrario, esta situación de desgaste profesional va fraguándose poco a poco. Su curso se desarrolla de forma continua y fluctúa en el tiempo, de manera que pueden aparecer fases más agudas y otras más leves.

Algunos autores, como Chernis (1995), hablan de tres fases evolutivas en el desarrollo de este síndrome, que se recogen en la siguiente tabla.

Qué es el síndrome de burnout


Síndrome De Burnout 

Patología severa que compromete un proceso paulatino de pérdida del interés en el trabajo, pérdida del sentido de la responsabilidad, irritabilidad y profundas depresiones. Es el principal originador de bajas laborales.

"El S. Burnout puede terminar con su carrera...(o su vida)".


La palabra Burnout (contracción de Burn Out. Literalmente, "Quemado") puede asociarse con populares expresiones como "fundido", "agotado", "no doy más", "tirar la toalla", "me mamé" y hasta el infantil "no juego más", aplicado aquí con mayor rigor y sentido de un límite que se ha traspasado y que pone en serio riesgo la integridad física y emocional de las personas.
El Burnout puede acabar con la vida de una persona. Básicamente, es un trastorno emocional provocado por el trabajo y conlleva graves consecuencias físicas y psicológicas cuando el fenómeno se somatiza. El Burnout es el principal originador de numerosas bajas laborales que impiden el normal funcionamiento y desarrollo de cualquier empresa.
El síndrome del Burnout, a veces confundido con estrés laboral, ha sido definido por los especialistas como el nuevo mal del siglo.
Dentro de la gama de síntomas que lo caracterizan, se puede experimentar astenia (Falta o decaimiento de fuerzas caracterizado por apatía, fatiga física o ausencia de iniciativa) y agitación al mismo tiempo (tics nerviosos, temblor de manos); palpitaciones; taquicardia y pinchazos en el pecho; aumento de la tensión arterial; dolores musculares, sobre todo en la zona lumbar; cefaleas; problemas digestivos; trastornos del sueño e inapetencia sexual. Estos síntomas terminan invadiendo la vida social y familiar del afectado, que opta por aislarse y quedarse solo.
Una de las principales características del síndrome es que se produce en profesiones que uno ha elegido libremente, es decir, son más vocacionales que obligatorias.
El problema surge cuando los horarios no les permiten solucionar todo lo que quieren o que habían idealizado la profesión y la realidad no se parece en nada a lo que había imaginado que era.
Los bajos sueldos, los escasos incentivos profesionales o la pérdida de prestigio social son también factores que propician la aparición del Burnout.
Las profesiones relacionadas con el mundo sanitario, de la educación o la administración pública suelen ser las que más incidencia reflejan en las estadísticas porque están en contacto con personas con problemas y suelen ser ellos los que deben solucionar esos problemas. La frustración se produce cuando ven que su trabajo no es productivo y sienten que su trabajo es baldío. Según datos recientes entre el 20% y el 30% de los médicos y profesores padecen sus síntomas.

Una sentencia del Tribunal Supremo en el año 2000 reconoció este síndrome como una dolencia psíquica causante de periodos de incapacidad temporal y como accidente laboral.
Se ha considerado que esta patología debe darse a conocer para que no se extienda como una epidemia por todos los centros de trabajo. El desconocimiento y su negación fomentan que se padezca y, por ello, es fundamental dar a conocer medidas preventivas, sus tipos, fases y los recursos legales de los que se disponen para hacerle frente.


Los estadios previos al Burnout, constituido por:

1. la Luna de miel: su trabajo es maravilloso. Usted tiene abundante energía y entusiasmo y todas las cosas parecen posibles. Ama su trabajo y el trabajo lo ama a usted. Ud. cree que esto satisfacerá todas sus necesidades y deseos y resolverá sus problemas. Está deleitado por su trabajo, por sus compañeros y por la organización.


2. El despertar: la luna de miel se desvanece y comienza el despertar dándose cuenta que las expectativas iniciales eran poco realistas. El trabajo no es lo que usted creía y deseaba. No satisface sus necesidades, sus compañeros y la institución no son tan perfectos como creía y los premios y reconocimientos escasean. La desilusión crece, todo se vuelve confuso, algo anda mal, pero no puede darse cuenta de qué. Típicamente, su trabajo se vuelve más duro como para que sus sueños se hagan realidad. Sin embargo trabajando más duro no cambia nada y usted se vuelve progresivamente cansado, aburrido y frustrado. Se cuestiona su capacidad y habilidad para revertir su autoconfianza en baja.


3. Brownout: su entusiasmo inicial y energía se encaminan hacia una fatiga crónica e irritabilidad. Cambia sus hábitos de comida y sueño y se deja tentar por conductas escapistas tales como sexo, bebida, drogas, fiestas o compras en shoppings. Se torna indeciso y su productividad cae. Su trabajo se deteriora, los compañeros y superiores suyos le hacen comentarios.
A menos que se interrumpa, el brownout se desliza hacia etapas avanzadas, progresando la frustración y enfado y proyectando la ira y dificultades contra otros. Se torna cínico, aislado y abiertamente crítico a la institución donde trabaja y a sus superiores y compañeros de trabajo. Está acosado por la depresión, ansiedad y enfermedades físicas. Las drogas y elalcohol son un problema frecuente.


4. Burnout, escala completa: A menos que despierte de éste tormento e interrumpa el mismo o alguien intervenga por usted, el brownout camina sin rumbo hacia la profundización de ésta etapa. La desesperación es la característica dominante de ésta etapa final, la cual puede tomar varios meses habitualmente puede durar 4 años. Experimenta un sentimiento abrumador de fracaso y pérdida de la autoestima y autoconfianza. Se deprime y se siente solitario y vacío.


La vida parece sin rumbo y está paralizado. Hay pesimismo acerca del futuro. Piensa en renunciar y alejarse. Trastornos físicos y mentales son probables. El suicidio, los accidentes cerebrovasculares o ataques cardíacos no son infrecuentes cuando usted completa la etapa final.
5. La etapa del Fénix: Usted puede ascender como el ave Fénix desde las cenizas del burnout, pero toma tiempo.


Causas

El Burnout surge como consecuencia de situaciones estresantes que provocan que el individuo esté más predispuesto a padecerlo. El estrés suele tener carácter laboral, primordialmente, ya que la interacción que el individuo mantiene con los diversos condicionantes del trabajo son la clave para la aparición del Burnout.
Las actuaciones que desencadenan la aparición de este síndrome suelen ser intensas y/o duraderas, porque el Burnout se conceptualiza como un proceso continuo que se manifiesta de una manera paulatina y que va interiorizando el individuo hasta provocar en éste los sentimientos propios del síndrome.
Existen determinados factores que propician el Burnout:
 La naturaleza de la tarea
 La variable organizacional e institucional
 La variable interpersonal (colegas, familia, amigos, redes de apoyo social)
 La variable individual (características del profesional como edad, sexo, experiencia, rasgos de personalidad).

Las consecuencias del Burnout son:

 Para el trabajador: suicidio, depresión, aislamiento, infartos, accidentes cerebrovasculares, somatizaciones, sensación de frustración, desconcentración, bajo uso de su potencialidad, abandono de la profesión o del trabajo, licencias prolongadas.
 Para el paciente: relación médico paciente frustrante, ineficaz y potencialmente dañosa.
Para la empresa: improductividad.
Socialmente: fuerte desconfianza y choques con los efectores de la empresa.
Otras aspectos: Una aspiración laboral poco realística y expectativas que condenan a la frustración son frecuentes. La personalidad proclive al burnout es aquella que mantiene el esfuerzo con gran intensidad hasta que se estrella contra la realidad.

b) Falta de criterio y de método para medir el éxito. El profesional siente injusticia por la forma en que se lo evalúa o simplemente cuando no se lo evalúa.

c) Baja retribución en relación al nivel de instrucción, capacidad y responsabilidad

d) No existencia de posibilidad de carrera en su área de competencia

e) Masculinidad: es mayor la incidencia en sujetos de sexo masculino

f) Falta de soporte institucional: en forma aislada o en concurrencia con lo expresado en el punto a), es un elemento determinante en la causalidad y también desencadenante del síndrome.

g) Uso irracional de los recursos: el desempeño de tareas de riesgo con insuficientes recursos o provistos anacrónicamente es otra de las causas que confluyen con el punto a)

h) Incomprensión institucional: el desconocimiento de las instituciones de éste síndrome o su conocimiento y deliberada ignorancia en su aplicación acelera notablemente la progresión del mismo.

i) A mayor capacitación, riesgo y responsabilidad, tanto mayor será la posibilidad de desarrollar el síndrome.

Tipos de Burn out

Gillespie diferenció dos tipos de Burn out que surgen precisamente por la ambigüedad en la conceptualización del síndrome:

Burn out activo

Se caracteriza por el mantenimiento de una conducta asertiva. Se relaciona con los factores organizaciones o elementos externos a la profesión.

Burn out pasivo

 Predominan los sentimientos de retirada y apatía. Tiene que ver con factores internos psicosociales.
Posteriormente otros autores, como Maslasch y Jackson, entienden que está configurado como un síndrome tridimensional caracterizado por agotamiento emocional despersonalización y reducida realización personal.

- El agotamiento emocional y físico se caracteriza por una ausencia o falta de energía, entusiasmo y un sentimiento de escasez de recursos. A estos sentimientos pueden sumarse los de frustración y tensión en los trabajadores que se dan cuenta que ya no tienen condiciones de gastar más energía.
- La despersonalización o deshumanización se caracteriza por tratar a los clientes, compañeros y la organización como objetos. Los trabajadores pueden demostrar insensibilidad emocional, un estado psíquico en que prevalece el cinismo o la disimulación afectiva, la crítica exacerbada de todo su ambiente y de todos los demás.

- La disminución de la realización personal en el trabajo que se caracteriza como una tendencia del trabajador a autoevaluarse de forma negativa. Las personas se sienten infelices consigo mismas, insatisfechas con su desarrollo profesional, experimentan una declinación en el sentimiento de competencia y de éxito en su trabajo y en su capacidad de interactuar con las personas.

Fases del Burnout


Jerry Edelwich y Archie Brodsky (1980) definen el burnout "como una pérdida progresiva del idealismo, energía y motivos vividos por la gente en las profesiones de ayuda, como resultado de las condiciones de trabajo".


Proponen cuatro fases por las cuales pasa todo individuo con burnout:
Etapa de idealismo y entusiasmo. El individuo posee un alto nivel de energía para el trabajo, expectativas poco realistas sobre él y aún no sabe lo que puede alcanzar con éste. La persona se involucra demasiado y existe una sobrecarga de trabajo voluntario. Al comienzo de su carrera existen bastantes motivaciones intrínsecas. Hay una hipervalorización de su capacidad profesional que le lleva a no reconocer los límites internos y externos, algo que
puede repercutir en sus tareas profesionales. El incumplimiento de expectativas le provoca, en esta etapa, un sentimiento de desilusión que hace que el trabajador pase a la siguiente etapa.
Etapa de estancamiento. Supone una disminución de las actividades desarrolladas cuando el individuo constata la irrealidad de sus expectativas, ocurriendo la pérdida del idealismo y del entusiasmo. El individuo empieza a reconocer que su vida necesita algunos cambios, que incluyen necesariamente el ámbito profesional.
Etapa de apatía. Es la fase central del síndrome burn out. La frustración de las expectativas lleva al individuo a la paralización de sus actividades, desarrollando apatía y falta de interés. Empiezan a surgir los problemas emocionales, conductuales y físicos.
Una de las respuestas comunes en esta fase es la tentativa de retirada de la situación frustrante. Se evita el contacto con los compañeros, hay faltas al trabajo y en muchas ocasiones se da el abandono de éste y en los casos más xtremos de profesión. Estos comportamientos empiezan a volverse constantes abriendo el camino para la última etapa de burn out, la del distanciamiento
Etapa de distanciamiento. La persona está crónicamente frustrada en su trabajo, ocasionando sentimientos de vacío total que pueden manifestarse en la forma de distanciamiento emocional y de desvalorización profesional. Hay una inversión del tiempo dedicado al trabajo con relación a la primera etapa.
En el lugar del entusiasmo e idealismo profesional la persona pasa a evitar desafíos y clientes de forma bastante frecuente y trata sobre todo de no arriesgar la seguridad del puesto de trabajo, pues cree que a pesar de inadecuado, posee compensaciones (el sueldo, por ejemplo) que justifican la pérdida de satisfacción.

PROPUESTA DE OTRAS ETAPAS:

Edelwich e Brodsky identificaron 5 etapas:
1. El entusiasmo, hay disminución del entusiasmo en la actividad profesional
2. El estancamiento, con el entusiasmo disminuido la persona no ha logrado recuperarlo luego de varios ciclos en que si lo logró.
3. La frustración, estancado, experimenta el alejamiento de los objetivos generales de su plan de vida.
4. La apatía, deja de sentirse frustrado y experimenta una apatía a todo que resiente la actividad.
5. Intervención: se hace obligado por parte de la Institución donde trabaja la persona tomar una resolución con el profesional afectado.
La progresión de un estadio a otro puede no ser lineal, pero siempre es cíclica o sea que si el afecto al síndrome experimenta recuperación tiende a la recidiva del proceso por persistencia de causas.

ESCALA DE MASLACH
1. Me siento emocionalmente agotado por mi trabajo.
2. Me siento cansado al final de la jornada de trabajo.
3. Me siento fatigado cuando me levanto por la mañana y tengo que ir a trabajar
4. Comprendo fácilmente como se sienten los pacientes.
5. Creo que trato a algunos pacientes como si fueran objetos impersonales.
6. Trabajar todo el día con mucha gente es un esfuerzo.
7. Trato muy eficazmente los problemas de los pacientes.
8. Me siento "quemado" por mi trabajo.
9. Creo que influyo positivamente con mi trabajo en la vida de las personas.
10. Me he vuelto más insensible con la gente desde que ejerzo esta profesión.
11. Me preocupa el hecho de que este trabajo me endurezca emocionalmente.
12. Me siento muy activo.
13. Me siento frustrado en mi trabajo.
14. Creo que estoy trabajando demasiado.
15. Realmente no me preocupa lo que le ocurre a mis pacientes.
16. Trabajar directamente con personas me produce estrés.
17. Puedo crear fácilmente una atmósfera relajada con mis pacientes.
18. Me siento estimulado después de trabajar con mis pacientes.
19. He conseguido muchas cosas útiles en mi profesión.
20. Me siento acabado.
21. En mi trabajo trato los problemas emocionales con mucha calma.
22. Siento que los pacientes me culpan por alguno de sus problemas.
Preguntas correspondientes a cada escala:
Cansancio emocional: 1, 2, 3, 6, 8, 13, 14, 16, 20. Despersonalización: 5, 10, 11, 15, 22.
Realización personal: 4, 7, 9, 12, 17, 18, 19, 21.
Existen tres sub-escalas bien definidas, que se describen a continuación:
1. Sub-escala de agotamiento emocional. Consta de 9 preguntas. Valora la vivencia de estar exhausto emocionalmente por las demandas del trabajo. Puntuación máxima 54
2. Sub-escala de despersonalización. Está formada por 5 ítems. Valora el grado en que cada uno reconoce actitudes de frialdad y distanciamiento. Puntuación máxima 30
3. Sub-escala de realización personal. Se compone de 8 ítems. Evalúa los sentimientos de auto eficacia y realización personal en el trabajo. Puntuación máxima 48
Estas tres escalas tienen una gran consistencia interna, considerándose el grado de agotamiento como una variable continua con diferentes grados de intensidad:
0 = Nunca
1 = Pocas veces al año o menos
2 = Una vez al mes o menos
3 = Unas pocas veces al mes o menos
4 = Una vez a la semana
5 = Pocas veces a la semana
6 = Todos los días
Se consideran que las puntuaciones del MBI son bajas entre 1 y 33. Puntuaciones altas en los dos primeros y baja en el tercero definen el síndrome.
Existen pocos estudios de campo en Colombia sobre el desgaste entre los profesionales de la Educación. En casi todos ellos se llega a la conclusión de que el grado global de desgaste es moderado - elevado, siendo las facetas de cansancio emocional y falta de realización personal las más afectadas.
Diversos estudios nos indican que cuanto mayor grado de control tienen las organizaciones, más aumenta la desmotivación que les puede llevar a casos de Burnout. Por lo que para intentar que no aparezca este síndrome, las empresas deberían de adoptar las siguientes estructuras:
- Horizontal
- Descentralizada
- Con mayor grado de independencia
- Promociones interna justas
- Flexibilidad horaria
- Apoyo a la formación
Lograr unas organizaciones sin burnout, es difícil, pero se debería trabajar para que esta enfermedad aparezca lo menos posible en nuestras instituciones y que no se convierta en una de las enfermedades profesionales del siglo XXI.
Medidas de prevención
La mayoría de los autores ( Byrne, Maslach, Huberman..) coinciden en que la prevención es un aspecto fundamental para solucionar los efectos que produce el Burn Out. El trabajo preventivo afecta a decisiones políticas y económicas existiendo un posicionamiento poco realista de las administraciones respecto a la situación actual de la educación.



Siguiendo las líneas de actuación propuestas por Kelchetermans y Strittmatter para la prevención del Burn Out en profesores, es necesario una actuación de base de la administración pública centrada en el reconocimiento público de la labor docente, la vuelta a una imagen positiva del profesor, el balance entre las políticas educativas y la realidad, así como la autonomía de los centros.
La preparación psicológica no se incluye en la formación del profesorado, según la directora de un Centro de Terapia y Psicología, algo que es esencial para dotar de recursos que motiven y gestionen problemas de grupo.
La falta de recursos unida a una sensación personal de incapacidad para resolver los conflictos les lleva al estrés y a los problemas psicológicos, como angustia, depresión o desmotivación.

Las técnicas de autoconocimiento personal tienen una importancia significativa para resolver estas dificultades. El diagnóstico precoz, la terapia médica y psicológica, cambios en la calidad de alimentación y la distribución del tiempo de sueño- trabajo- esparcimiento, permiten revertir muchos cuadros.
Otros aspectos destacados son la provisión de recursos personales y materiales para poder adaptarse a los cambios que generan las necesidades sociales y políticas, analizar la carrera profesional y vida laboral del profesor (remuneración económica, posibilidad de promoción,... ) revisar las funciones de la institución educativa y de los profesores. También destacan la participación de los profesores en las decisiones de los centros y en las políticas educativas, potenciar el trabajo en grupo así como mantener adecuadas relaciones interpersonales entre los compañeros y crear servicios de apoyo y asesoramiento al profesorado.
Las medidas de prevención se pueden clasificar en tres apartados según sea la forma de aplicación:
? Estrategias de intervención individuales
? Estrategias de intervención grupales
? Estrategias de intervención organizacionales
Para mayor concreción en la acción de prevención, las anteriores estrategias se categorizaran en individual y empresarial:
Medidas de prevención a nivel individual
1) Darse cuenta a tiempo y pedir ayuda.
2) Flexibilidad ante los cambios.
3) Buscar un equilibrio entre la vida personal y la profesional. Mantener una misión y visión personal alineadas con la misión y visión profesional (es decir, ser más felices con nuestro trabajo).
4) Realizar ejercicios sencillos de relajación.
5) Fijación de metas y objetivos mensurables y factibles.
6) Trabajar con creencias y paradigmas para flexibilizar nuestros pensamientos.
Medidas de prevención a nivel empresarial
1) Claridad en los roles.
2) Comunicación efectiva y asertiva.
3) Clima laboral apropiado.
4) Reestructuraciones conscientes del impacto grupal.
5) Trabajar la misión y visión de empresa, alineada con la misión y visión personal de los empleados
6) Programas para organizar mejor el tiempo.
7) Programas de estímulo y reconocimiento.
8) Creación de espacios para conversar sobre temas personales.
9) Políticas claras sobre horarios de almuerzo, tabaco, viajes, horarios laborales, vestimenta, recreación, espacio físico laboral, etc.
10) Implementación de ejercicios sencillos de relajación en el lugar de trabajo.
Puntos claves en la prevención del BURNOUT
1. Proceso personal de adaptación de expectativas a realidad cotidiana.
2. Formación en emociones.
3. Equilibrio de áreas vitales: familia, amigos, aficiones, descanso, trabajo.
4. Fomento de buena atmósfera de equipo: espacios comunes, objetivos comunes.
5. Limitar a un máximo la agenda asistencial,
6. Tiempo adecuado por paciente: 10 minutos de media como mínimo.
7. Minimizar la burocracia con apoyo de personal auxiliar.
8. Formación continuada reglada, dentro de la jornada laboral
9. Coordinación con la especializada, espacios comunes. Objetivos compartidos.
10. Dialogo efectivo con las gerencias.
Burnout en la profesión docente. Causas específicas.
En el ámbito de las Ciencias de la Educación se ha hecho un estudio para relacionar la satisfacción/ insatisfacción personal y profesional. Máximo Padrón Hernández en su tesis Satisfacción profesional del profesorado establece que el grado de complacencia personal y profesional está estrechamente relacionado con la salud mental y equilibrio personal.

En el caso del profesorado, la satisfacción tiene que ver con las situaciones específicas de su labor docente y con las características de su propia personalidad, en cuanto que todo ello repercute en su estabilidad emocional creando tensión, estrés, y produciendo malestar, tanto desde una perspectiva personal como profesional.
La personalidad no es un "ente" abstracto sino que se hace presente y se realiza en la interacción con el medio. En estas relaciones cada persona va a adquirir su propio ajuste o adaptación, tanto personal como social.

Para la psicología, el asunto es enriquecedor si se dan varios condicionantes:
Que motive.
Que no sea repetitiva.
Que haya intercambio de valoración emocional.
Que exista reconocimiento.
Normalmente en las actividades docentes no suele darse el caso en el que no coincida alguna de estas cuatro características.
El profesorado es proclive a desarrollar pautas de cansancio emocional y fatiga psíquica, además de actitudes de despersonalización hacia el alumnado. Poco a poco van perdiendo el sentido de su realización personal. Según los especialistas, el síndrome del quemado no aparece de forma inesperada, sino que es la fase final de un proceso.

El docente aumenta su esfuerzo mientras va creciendo la sensación de estrés, con claros signos de irritación, tensión, miedo al entorno escolar, especialmente al aula, y una percepción desproporcionada de los propios errores o lagunas.
Según un informe de Comisiones Obreras los problemas psicológicos son una de las causas del absentismo laboral. En concreto en primer lugar se encuentran los procesos infecciosos (gripas, catarros...) con un 9%, le siguen los otorrinolaringológicos y musculares con un porcentaje del 7% y los psicológicos con un 3%. No es una cifra muy llamativa pero hay que tener en cuenta que muchos de los problemas psicológicos que padecen los profesores están encubiertos o no se les da la importancia clínica necesaria.

También influye en el desempeño laboral del docente la razón entre profesor- alumno. La cifra ideal de 20-25 alumnos por clase se cumple en muy pocos centros educativos. El número de estudiantes por profesor influye en el clima de convivencia porque existen más dificultades para motivar al alumnado.
Otros factores que se deben conocer son: los recursos materiales, el espacio físico, la formación inicial y continua, la salud personal, las condiciones medioambientales y la motivación del alumnado.

Por otro lado, los especialistas en enfermedades psicológicas relacionadas con el trabajo han conformado unos modelos que explican cómo las causas del estrés derivan en el Burn Out siguiendo unas pautas determinadas. Cada autor se fija en una variable diferente y establecen, así, un proceso que, dependiendo de los factores que tomen en cuenta, tendrá unos resultados diferentes.
Las fuentes de estrés que los profesores consideran más importantes son por orden de importancia según Salanova (2003):
 La cantidad de trabajo que "sobrepasa" su capacidad, ya sea por falta de tiempo o de exceso de tareas.
La sobrecarga de tipo emocional (se les exige que se impliquen a nivel personal con los alumnos, padres y sociedad en relaciones que son conflictivas).

Ambigüedad en el que el profesor no tiene claro cuál es su rol como docente, qué se espera de él/ella por parte del Centro, los alumnos, los padres y la sociedad en general.
 Conflicto de rol o grado en el que el profesor percibe instrucciones contradictorias respecto a cuáles son sus cometidos laborales.
 Falta de apoyo social por parte de los compañeros y del centro.
 Falta de coordinación entre los compañeros en realizar trabajo en equipo.
Desmotivación, apatía e indisciplina por parte de los alumnos.
Obstáculos técnicos como problemas en el material didáctico y fallos y/o averías en la infraestructura y/o instalaciones.


Recomendaciones:

PARA OBRAR INMEDIATAMENTE

Primero que todo, necesita descanso y relax. No lleve trabajo a su casa. Lo hará sentirse culpable de sentirse holgazán. Al volver a su trabajo, sea realista con sus expectativas, aspiraciones y objetivos.
Cualquiera que le hable de sus sentimientos puede ayudarle, pero sea cuidadoso. Reajuste sus objetivos y aspiraciones a las suyas y no a la de los otros. Haga un balance de su vida.
Invierta más en sí mismo y en su familia y en las relaciones interpersonales, actividades sociales y hobbies.

Diversifíquese y trate que su trabajo no vuelva a ser el centro de su vida, recupere su estima y autoconfianza.
Se debería:
1. Crear Departamentos de medicina preventiva con asesoramiento psicológico para profesionales con síntomas de Burnout.
2. Cada 5-7 años de actividad laboral, otorgar al profesional unos meses remunerados fuera de su función o cargo para complementar su formación en otros ambientes, para desintoxicarse del trabajo rutinario y aumentar su competencia y para acrecentar su motivación.