Sindrome de
burnout en
docentes de
la Universidad Autónoma de Zacatecas.
The burnout
syndrome presence in teachers from the Zacatecas University.
Abstract
Objetive: To determine the prevalence of burnout syndrome,
as well as learn about the main obstacles perceived
by teachers in their professional practice. Methods: An observational, descriptive, cross- sectional study was made, with a probability and representing sample of 225 teachers. The Maslach Burnout Inventory (MBI) was used. Results: We demonstrated the evidence of burnout syndrome
with high levels of emotional
exhaustion 32.4%, for despersonalization 24%, and with low personal fulfillment 21.8%, in relation to the obstacles that arise in work performance, teachers perceived major problems. Conclusion: the results confirm
that more than 50% of teachers had one of the dimension
of the scale burnout.
Introducción
laboral, incumplimiento de tareas así como mayor resistencia al cambio (Gil Monte y Peiró, 1997).
Según datos de la Organización Internacional del Trabajo, cada vez son más los profesores de todas las partes del mundo que se ven afectados, y uno de cada cinco docentes presenta problemas derivados del estrés. Ante estas circunstancias se tiene como consecuencia el síndrome de burnout el cual se concibe como una forma de respuesta
a un estrés laboral crónico, término
introducido por Freudenberger (1974) quien busca dar una explicación al proceso de deterioro en el trabajo
de profesionales en organizaciones de servicios identificado por actitudes negativas hacia las personas con las que se trabajaba, hacia el propio
rol profesional así como a la experiencia de encontrarse emocionalmente agotado.
Más tarde Christina Maslach y Susane Jackson (1981) lo definen
como un síndrome que consta básicamente de tres dimensiones que son: el agotamiento emocional, la despersonalización y la baja realización
personal: a). el agotamiento emocional: caracterizado por la pérdida
progresiva
de
energía,
el
desgaste y la fatiga;
b). la despersonalización: manifestada por un cambio negativo de actitudes y respuestas hacia los demás con mayor irritabilidad y pérdida de motivación hacia el trabajo;
por último c). la falta de realización personal en el trabajo: representada por la falta de logros
personales, con baja autoestima y motivación para trabajar (Gil Monte,
2001).
En el estudio de las variables que más intervienen en el desarrollo
de este síndrome
se han abordado con mayor frecuencia las de tipo sociodemográfico y laboral: edad,
sexo, estado civil, presencia
de hijos, escolaridad, tipo de contratación, antigüedad laboral, ambiente
físico, carga horaria, turno laboral,
relaciones interpersonales y apoyo social (Aldrete, 2003;
Aranda, 2009). El estudio de De las Cuevas (1995)
identifica que en la variable
del sexo, el hombre se despersonaliza más que la mujer Por otro lado Price (1985) y Gil Monte (1996) aseguran que son las mujeres las que presentan
mayores niveles de agotamiento emocional.
Por otro lado al estudiar la edad, los resultados
fueron muy variados,
algunos mencionan que mientras más se tenga
habrá menor grado
de burnout; otras
investigaciones muestran diferencias significativas para la dimensión
de agotamiento emocional
en mayores de 44 años y falta de realización
personal en el trabajo en los menores
de 37 (Atance, 1997). Algunos
reportes sobre el estado civil
señalan que los individuos
casados
sufren
menos
este
desgaste. Al analizar la antigüedad se ha demostrado que a menor tiempo en el trabajo,
mayor el riesgo
del síndrome, así como la ambigüedad y conflicto de rol (Gil Monte, 1997).
La necesidad de estudiar este síndrome obedece a la búsqueda continua
de ambientes de trabajo con mejor calidad de vida laboral, así como óptimos estados de salud física y mental
en los trabajadores los cuales
influirán de manera positiva en la institución con una mejor participación, adecuadas relaciones interpersonales y mejor desempeño en las actividades que realizan. De aquí la importancia de identificar cual es la prevalencia del síndrome de burnout en docentes universitarios Autónoma de Zacatecas. Para ello se plantea la hipótesis de investigación, en los docentes
de la Universidad Autónoma de Zacatecas existe el síndrome de burnout
con mayor afectación en la dimensión de agotamiento emocional.
Metodología
El presente trabajo
tuvo
como
objetivo determinar la prevalencia del síndrome de burnout
en docentes universitarios además de conocer las percepciones del docente hacia la principal
problemática que prevalece
en su desempeño académico. A través de una metodología cuantitativa se diseñó un estudio
de tipo observacional, descriptivo, transversal; para la participación se tuvo como criterio de inclusión que el seleccionado tuviera
como tipo de contratación medio tiempo o tiempo completo, que estuviera con clases frente
a grupo y con más de 6 meses de antigüedad en la institución. Se llevó a cabo un muestreo aleatorio simple con un total de 225 sujetos, el cálculo del tamaño de la muestra se basó en la población de docentes
registrados en ocho unidades
académicas (que cumplieran con los criterios de inclusión), se consideró una prevalencia de 0.80 (Aldrete, 2003) un error estándar de 0.05 y un nivel de confianza de 95%. Para obtener la información se utilizó
un cuestionario con datos sociodemográficos, laborales y el MBI (Maslach Burnout
Inventory) que es el instrumento más utilizado para medir burnout
y lo clasifica en “alto”,
“medio” o “bajo” en cada una de sus dimensiones o sub- escalas (agotamiento emocional,
despersonalización y falta de realización personal en el trabajo). Para completar la información se incluyó una última parte en el cuestionario referente
a las opiniones y comentarios que permitieran conocer las percepciones del docente en base a las dificultades experimentadas en su práctica
profesional. A los profesores se les informó que su participación era voluntaria con el consentimiento informado de tipo verbal y personal. El proceso estadístico se realizó en el programa estadístico SPSS. Para definir la distribución del burnout se determinaron medidas de tendencia
central y el análisis de la percepción
de dificultades que tiene el docente ante el desempeño de su trabajo
se exploraron a través de los comentarios
y observaciones que se expusieron, con una lista precodificada que permitiera organizar
la información.
Resultados
En el estudio participaron 225 docentes de los cuales
la edad media fue de 43.5 años, con una variabilidad que osciló entre
los 23 y 67 años. El 69.7% se conformó
por aquellos docentes
de 45 a 67 años de edad, lo que refleja una amplia experiencia laboral y con más de la mitad
de su vida laboral. En cuanto a la composición
por sexo, la muestra se conformó por 67.6% de hombres y 32.4% de mujeres, lo que explica
las tendencias culturales de género en las cuales a pesar de la preparación académica
en las mujeres, aún no incursionaban de manera definitiva en el ámbito universitario. El 70.2% fueron casados, 16.4% solteros,
9.8% divorciados y el resto viudos
o separados. El grupo más representativo respecto a la antigüedad en la docencia correspondió a los que tenían más de 15 años con un 47.6% y para el grado de estudios
se distribuyó de la siguiente
manera: licenciatura
23.5%, especialidad 2.2%, maestría 48% y doctorado
26.2%, los altos
porcentajes
en
éstos dos últimos grados de estudios explica que se trata de una generación con una mayor actitud de profesionalizarse en la academia,
y que actualmente ha impactado
en la calidad de la institución. Respecto a lo encontrado en las dimensiones del síndrome de burnout
las manifestaciones con mayor puntuación
se refirieron al “Agotamiento Emocional” con un 32.4%,
la “Despersonalización” con un 24% y la más baja fue
para la “Falta de Realización Personal
en el Trabajo” con 21.8%. Respecto al número de dimensiones afectadas o “quemadas” se consideró la calificación de nivel medio y alto en cada una de ellas (ver Tabla 1). Por último
en los resultados encontrados sobre la percepción que tiene el docente hacia las dificultades con las que se encuentra en su práctica diaria profesional el 23% expuso que “existe trabajo extra-aula con mayores presiones” “que es necesaria una mayor retribución económica a las múltiples tareas que se desempeñan” así como “mejorar
el trabajo en las academias”. Todo esto demuestra que las reformas
actuales en la educación representan una mayor crisis psicológica y pedagógica que está repercutiendo de manera importante en la salud del docente
y en su quehacer profesional
Concluisones
La presencia
del síndrome de burnout en cualquier grupo de profesionales es motivo de preocupación dadas las consecuencias tanto en lo individual con problemas emocionales, conductuales, psicosomáticos y familiares como en lo organizacional, con altas incidencias de ausentismo, movilidad laboral, deficiencias en el desempeño y calidad en el trabajo.
La docencia como puesto
de trabajo se ha considerado como profesión de alto riesgo para desencadenar este síndrome ya que
obliga a la realización a veces simultánea de varias actividades a la vez que van desde el cuidado y mantenimiento de la escuela,
organización, actividades escolares
y extraescolares, planeación
de actividades docentes, elaboración de materiales didácticos,
elaboración de estadística escolar oficial, entre otras, y al mismo tiempo mantener
constantes relaciones con:
alumnos, autoridades, padres de familia y compañeros lo que implica un duro esfuerzo y una significativa carga psíquica en el trabajo
(Aldrete G. 2003).
La Organización Internacional del Trabajo ha proporcionado datos sobre numerosos
estudios de esta problemática
en países europeos que muestran la importancia de un fenómeno
que es más que evidente,
sin embargo en México se requiere mayor
número de estudios
al respecto y estamos obligados
a tomar con seriedad y especial cuidado el abordaje de los factores
psicosociales en nuestros centros de trabajo. En este estudio
es evidente que el perfil
docente en nuestra
muestra es una generación adulta que se encuentra a mitad
de su vida laboral, con buen
nivel de grado académico y con amplia experiencia laboral pero que necesitan
responder a los nuevos retos que la profesión docente en la actualidad demanda, ya que han de responder a nuevas competencias que sobrepasan las meramente didácticas,
de ahí la explicación al alto porcentaje encontrado en la dimensión del agotamiento emocional del síndrome de burnout.
Esto explica que la actividad
docente de tiempo completo
requiere mayor dedicación y compromiso
no solo en las tareas
dentro del aula escolar, sino también aquellas dedicadas a la investigación, gestión, participación en órganos colegiados y tutorías. Por lo tanto al ampliarse el proceso de formación de los académicos
aumentarán las demandas
y exigencias en su desempeño diario.
Referencias
Carlotto. MS., Palazzo,
L. 2006 Factores associated with burnout´s syndrome: an epidemiological study of
teachers. Cad. Saúde Pública,
Vol. 22, No. 5 1017-1026
Gil-Monte, P.R. y Peiró S., J. M. (1997). Desgaste psíquico en el trabajo: el síndrome de quemarse. Síntesis Psicología. España
Gil-Monte, P.R. (2001).
El síndorme de quemarse por el trabajo (síndrome de
burnout): aproximaciones teóricas para su explicación y recomendaciones para la intervención. Psicologia Organizacional, 16, pp. 101-102
Maslach, C., & Jackson, S.E. (1981). The measurement of experienced burnout. Journal of Occupational Behavior, 2, pp. 99-113
Salanova, M. Llorens,
S. y Garcia-Renedo, M. (2003). ¿Porqué se están quemando los profesores?. Prevención, Trabajo y Salud, 28, pp. 16-20.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario